Hoy te invito a reflexionar en torno a la oración más sencilla, corta pero a la vez más profunda que nos testimonia el Nuevo Testamento: la del leproso que se ha acercado el a Jesús; ha salido de su cotidianidad, ha roto algunos esquemas que lo tenían atrapado y marginado y que ha reconocido a Jesús; de rodillas ante el Señor le dice: "Si quieres, puedes limpiarme". En esta frase hay un doble reconocimiento: El de la voluntad de Dios y el del poder de Dios.
Vivir conforme a la Voluntad de Dios es uno de los retos de nosotros los humanos del siglo XXI, quienes estamos empujados por nuestros caprichos y cada vez más asumimos posiciones voluntariosas que desconocen todo sentido y todo valor. En este mundo de egos caprichosos, de miradas prepotentes y de inventores haciendo poses de dioses, éste hombre nos enseña decir " si quieres", nos invita a pensar en la Voluntad de Dios.
Con la seguridad de que la Voluntad de Dios siempre será lo mejor para nosotros. Pero este hombre reconoce el poder de Dios, no tiene miedo de pedir a Jesús algo poderoso, sabe que Dios es el Señor de la historia que moverá todas las mediaciones históricas posibles para ayudarnos; sabe que para el poder de Dios no hay límites. Por eso le dice "puedes limpiarme".
Él está seguro de encontrar en Jesús lo que requiere para su marginada vida. Es la actitud que debemos tener nosotros al levantarnos y hacer la oración, no podemos estar inseguros al pedir a Dios, Él nos ama y quiere lo mejor para nosotros.
REZÓ POR TI
Padre Dios, te quiero entregar el corazón a este hermano que me lee, toma su vida, que sepa que tu poder es inmenso y transformador. Amén.
TEMA DEL DÍA
Te invito a revisar tu vida y a darte cuenta si tus acciones realizan la Voluntad de Dios. ¿ te dejas gobernar por caprichos?
P. Alberto Linero.
14 de Enero.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario